Recientemente se conmemoró el 41 aniversario luctuoso de Luis Barragán, personaje que marcó un hito en la manera de hacer y concebir la arquitectura en México.

Nació en 1902 en Guadalajara, Jalisco, donde estudió Ingeniería Civil. Una vez terminada su carrera, viajó a Europa. Con una creciente inclinación por la arquitectura paisajística, se enamoró de espacios de múltiples villas y poblados como el Palacio Generalife de Granada, España. De cada sitio iba extrayendo un poco de inspiración.

De regreso a su ciudad natal y aún muy joven, construyó algunas residencias y después –y siempre con viajes intermitentes a Europa– se instaló en el que sería de por vida su lugar de residencia, la Ciudad de México. Construyó algunos edificios de departamentos, casas y unos cuantos jardines, mismos que vendió. Conservó sólo uno que formó parte de su casa y en el que compaginó múltiples estilos tradicionales y contemporáneos, hoy un emblema de la arquitectura mexicana.

Posteriormente, se dedicó a los bienes raíces. Adquirió en copropiedad en 1945, un amplio terreno en la colonia San Ángel, al sur de la ciudad. Desarrolló completamente el proyecto urbano para la construcción del fraccionamiento Jardines del Pedregal, cuyas residencias y elementos ornamentales son hoy en día reconocidos en la ciudad.

En 1957 realizó en conjunto con el escultor Mathias Goeritz y el pintor Jesús Reyes Ferreira, las Torres de Satélite, conjunto escultórico de cinco prismas triangulares de distintos colores y tamaños, dispuestas en una explanada ubicada en Ciudad Satélite, en el municipio de Naucalpan de Juárez, en el Estado de México. Hoy en día, es una de sus obras más conocidas.

Procedió con el desarrollo del fraccionamiento residencial Las Arboledas, en Tlalnepantla de Baz y Atizapán de Zaragoza, Estado de México, en cuya construcción utilizó técnicas de arquitectura paisajística mayoritariamente.

En  1974 construyó su última obra completa, la Casa Gilardi. Esta constituye un importante elemento de su legado por sus colores, su disposición espacial y las maneras de filtración de luz, entre muchas otras características.

Casa Giraldi

Fuente de la Casa Gilardi (1975-1977)

Algunos de sus reconocimientos

El año 1976 fue de suma importancia para Barragán, puesto que su reconocimiento internacional se consolidó definitivamente por la exposición de su obra en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, llamada "The Architecture of Luis Barragán" y el recibimiento del Premio Nacional de Ciencias y Artes.

En 1980 le otorgaron el premio Pritzker, considerado mundialmente como el Nobel de la arquitectura. Puesto que el otorgamiento del galardón fue instaurado en 1979, fue el segundo en recibirlo en la historia. En 1985 recibió el Premio Jalisco.

Obras y proyectos destacados

Casa Franco en Avenida de la Paz, Ciudad de México. Se trata de uno de sus primeros proyectos. Hoy se encuentra parcialmente restaurado.

Casa FrancoCasa Franco (1929)

Casa Luis Barragán

Su estudio-museo, Casa Luis Barragán, construida en 1948, es el único en América Latina declarado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), como Patrimonio de la Humanidad. Sobre ella, la Organización dijo: “es una obra maestra dentro del desarrollo del movimiento moderno, que integra en una nueva síntesis elementos tradicionales y vernáculos, así como diversas corrientes filosóficas y artísticas de todos los tiempos”.

Casa estudio Luis Barragán

Casa Luis Barragán (1948)

 

Capilla de las Capuchinas

Terminada en Tlalpan poco antes de 1960, se caracteriza por sus colores cálidos y las formas de filtración de luz, así como un sencillo tratamiento del espacio.

Capilla Capuchinas

Capilla las Capuchinas (1960)

Los Clubes

Recinto en Atizapán, Estado de México, caracterizado por las caballerizas Cuadra San Cristóbal y la Casa Egerstrom, en Atizapán, Estado de México.

 

Los clubes

Fuente de los amantes